EXTRAÑAS INTUICIONES – COTELITO

Curaduría y texto de Mario Scorzelli

INAUGURACIÓN Sábado 17 de febrero, 19hs

17 de Febrero al 17 de Marzo 2018

Extrañas intuiciones

Como un loco hipnotista, Cotelito, crea un pueblo de criaturas con vaga memoria que se escapan de nuestras mentes erosionadas para cometer perversiones incomprensibles, que no sabemos cuándo ni dónde sucederán.

Esas geometrías irracionales poseen una ingeniería ominosa capaz de conjurar la materia para intervenir en la formación química del tiempo a través de un proceso que conocemos con el nombre de imaginación.

Querer darle forma a algo tan ingobernable puede resultar una tarea bastante frustrante para el artista porque, en el fondo, ese proceso es sólo un síntoma de la fase de transición patológica impulsada por la evolución humana.

Frente a esta prolepsis que altera la secuencia cronológica de la historia para conectar de forma retrospectiva distintos momentos del futuro, la primitiva memoria a la que estábamos acostumbrados parece un dispositivo biodegradable encargado de estirar los paradigmas básicos sin demasiado esfuerzo.

Esos fueron los problemas que se encontraron varios doctores respetables como Frankenstein o Caligari, más preocupados por la conciencia moral de los seres creados por ellos que por los humanos de su misma especie. En el fondo también eran grandes artistas.

El clima de las obras, a la vez oscuro y estridente, parece decir entre risas que el problema de nuestra imaginación es que no es del todo nuestra y esa ironía se convierte en la figura retórica que mejor expresa las contradicciones. La imaginación es capaz de separar o unir las cosas de la manera que quiera, aunque a nosotros no nos guste.

Pero a pesar de este sombrío panorama, un poco de fantasía de vez en cuando podría no ser algo tan malo. Imaginar futuros posibles, aunque sólo se trate de obras de arte, podría instalar una nueva realidad que inicia con extrañas intuiciones.

Si reconocemos que la imaginación por sí misma no puede salvarnos, deberíamos estar más atentos a las nuevas e innovadoras formas de vida que creamos y alegrarnos por ellas para no seguir deprimiéndonos por nosotros.

Mario Scorzelli

Febrero 2018